domingo, 12 de febrero de 2023

Las mejores películas

Vive y disfruta lo mejor del cine en casa.

El cine es tal vez una de las actividades más entretenidas que puedes hacer solo, en pareja, en familia o en grupo, porque le permite a cada uno de los asistentes experimentar sus propias experiencias y satisfacer sus propias necesidades. Para algunos el cine podrá ser diversión y permitir alejarse por unos minutos de la realidad, que a veces agobia y desgasta. Para otros el interés cultural podrá superar la acción o intriga de la propia película. Para todos, el cine es un espacio para ser protagonista de su propia escena, porque con seguridad cada asistente se apropia de algún personaje para vivir y sentir con él las diferentes escenas.

Existen tantas y tan buenas películas de cine que se han filmado a lo largo de la historia, que con seguridad no nos podríamos de acuerdo en seleccionar cuales serían las diez mejores. Por supuesto se haría necesario organizar y clasificar las películas de cine por género, ya sea de acción, miedo, comedia, humor, clásicas o cualquier otro tópico. Igualmente, se necesitaría poder satisfacer las necesidades de todas las personas sin importar su edad o afición, para incluir las películas de cine de la época, las antiguas, las modernas y las novedades.

Las mejores películas de la historia dependen de cada persona, porque con seguridad tu mismo tendrás tus propias preferencias. Aquellas películas que has repetido no solo una sino hasta tres o cuatro veces, y estarías interesado en volverlo a hacer en este momento. Posiblemente poder hacer una selección de aquellas escenas que más te hicieron reír o llorar, sufrir o sentir, amar y odiar. Gracias a la tecnología y a internet, ahora podrás ver las mejores películas de la historia, de acuerdo con tu criterio y no el de nadie más.

A internet todos le debemos agradecimiento porque nos permite acceder a la mejor información y se podría decir que a casi toda. En el caso del cine y de sus películas, así hayan ganado premios o no, ahora podrás recuperar el film, detallar sus actores y producción realizada, encontrar en donde verlas y repetirlas cuando así lo desees. Porque lo más importante de la información y del entretenimiento, en este caso de las mejores películas de la historia, es poder llegar a cada una de ellas para reproducirlas, vivirlas y volver a disfrutarlas en casa, de la misma forma como cuando asististe al cine por primera vez.

Las películas de cine son de por sí fascinantes por su cinematografía, calidad de producción, magia en cada una de sus escenas, presencia de actores de talla mundial, el arte fotográfico, los efectos visuales y auditivos, porque hasta la música es protagonista en el cine y el video. Pero poder repetir las escenas que más te gustaron de tus películas de cine favoritas, es un recurso que ahora podrás hacer realidad, directamente desde tu computador o medio electrónico.

Las mejores películas de la historia están todas disponibles para que las discutas entre amigos, dejes tu comentario, participes activamente en las redes de aficionados al tercer arte, la vuelvas a ver, elijas y votes, nos des a conocer tu propio ranking de favoritos, y te diviertas en grande. Porque ya existe un lugar en donde podrás palpar y desmenuzar las mejores películas del cine de la historia.

Las películas te permiten soñar y te hacen vibrar, de los pies a la cabeza

Gracias a Dios existen las películas para acompañarte en cualquier momento, un medio de crecimiento y desarrollo, una buena alternativa de entretenimiento, un camino para soñar, un instrumento para vibrar y sentir tal variedad de emociones, que muy pocos medios te lo pueden proveer como el cine.

Si pudieras seleccionar las películas de cine racionalmente, encontrarías con seguridad una adecuada para la alegría o la tristeza, el miedo o el optimismo, la angustia o la plenitud, la furia o el desahogo, el amor o el desamor, la pasión o el odio, la motivación o la relajación. Pero si dejas que las emociones se expresen libremente para que te sorprendan con naturalidad y espontaneidad, podrás encontrar en cada película seleccionada, una buena oportunidad para que tus sentidos se despierten y se dispongan a entretener todas la partes de tu ser, desde los pies a la cabeza, incluyendo el corazón y ese ser superior que te ronda y te acompaña.

Las películas de cine se han convertido en una realidad, que aunque virtual o mediática, te permiten vivir cada época de la historia o del ambiente que te proyectan, como si te encontraras en ese mismo lugar y tiempo. Con la gran bondad y ventaja, que puedes cuando lo deseas volver a tu realidad, sin ningún rasguño, uno que otro moretón emocional, que podrás subsanar tan pronto reconozcas que se trataba de una película y no de la verdad absoluta.

Podrás en la película hacer de héroe o heroína, convertirte en un verdadero don Juan  o en una de las mujeres más deseadas. Combatir tus miedos y angustias, desde volar un helicóptero o votarte en paracaídas, hasta convivir con culebras y los más feroces animales de la selva. Podrás por supuesto en una película de cine, volver al pasado con tal naturalidad con solo chasquear los dedos o emitir un silbido, y luego de manera instantánea proyectarte al futuro para vivir y experimentar sensaciones que nunca has vivido y tal vez en tiempo real nunca lo hicieras.

Las mejores películas de cine dependes de quien las valore, de los gustos y preferencias de cada persona, de las necesidades del momento, porque no siempre estaremos dispuestos a ver el mismo tipo de género ni las mismas clases de drama. A veces nos sentiremos más a gusto con las películas con un final feliz que siempre reconforta, pero en otras oportunidades necesitaremos de una inyección de adrenalina que nos impulse a despertarnos del aparente letargo en que nos encontramos en un momento determinado.

Pero sin duda todas las películas emiten un mensaje y una intensión, que sería interesante descubrir, antes de calificarla. En algunas oportunidades existirá un mensaje directo y transparente, mientras que en otras veces debemos esforzarnos por descubrir la doble intención, el carácter político o crítico de alguna época, la narrativa espontanea y fiel a los hechos que ocurrieron o la inventiva del autor, matizada por la expresión dramática de cada uno de los autores que interpretan cada una de las películas.

Por ello, preferirás las películas que sean dramatizadas por los autores que te agradan y que gozan de tu confianza, porque de antemano garantizas que el desarrollo de las escenas será apasionante y afín a tus gustos. Otras veces preferirás seguirles la pista a los directores de las películas, porque encuentras en ellos un mensaje coherente con tus ideales, una huella de trayectoria que te da tranquilidad y credibilidad que será una película apasionante y fiel a tus gustos.

La clave de las películas para poder sacarle el mayor provecho se encuentra en que logres compaginar la objetividad y la subjetividad, para entender que existen momentos para soñar y otros para aterrizar, momentos para pensar y a la vez experimentar con lo desconocido, espacios para olvidar y otros para recordar, instantes para dejarse llevar por la emotividad y otros para dejar irlas y con ello evitar que te afecten en demasía.

Si me preguntas, todas las películas me gustan, porque en cada una existe una enseñanza, un espacio para sentir, un momento para compartir y ser protagonista de la misma película, recargar baterías, dejar que los problemas del día a día se superen por cosas más importantes y trascendentales, a la vez que permitir que la trascendencia del día sea superada por la banalidad y los pequeños detalles esperanzadores de la ciencia ficción.

Llega un punto en las películas del cine en donde no sabes qué es realidad y qué es ficción, hasta donde dejas que la imaginación siga volando y cuando es mejor detenerla, qué tanto de lo que se muestra en las escenas se compagina con tu realidad y cuánto podrías simplemente reconocerlo como fantasía.

Por momentos no sabrás donde se encuentra la realidad y donde la película, donde preferirás estar y en qué momentos lo disfrutas más. Eso sí, no será nunca conveniente perderte en la fantasía ni en la realidad absoluta, porque lo más conveniente será jugar en los dos escenarios en forma magistral, para que te beneficies de las bondades de lo uno y de lo otro. No es necesario sacrificar nada cuando puedes integrar lo bueno y mejor de cada uno. La película siempre será película, pero puedes aprovecharla para engrandecer tu vida diaria. La vida siempre será la vida, pero puedes aportarle al sentido y vivencia de cada película que veas.

Las películas te permiten soñar y te hacen vibrar, de los pies a la cabeza. No pierdas la oportunidad de ver muchas películas, tantas como puedas, para que ganes de miles maneras.